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viernes, 12 de junio de 2009

Opiniones sobre el voto nulo


Conciencia electoral: Anulistas

Por: Mario Villegas



Así como los integrantes del PAN se hacen llamar panistas, los del PRD, perredistas; los del PRI, priístas, etcétera, con la gran explosión que se ha generado en México respecto al voto nulo, a las los ciudadanos que opten por nulificar su voto les llamaré “anulistas”.

Los anulistas, en su mayoría son personas que conscientemente cancelarán su boleta electoral el 5 de julio ya que están convencidos de que ningún partido representa sus intereses y están seguros de que el sufragar a favor de “N” candidato de “N” partido no tiene sentido porque no van a satisfacer o cumplir con las obligaciones que el pueblo le demande.

Ante esta crisis de representatividad partidista, con la que estoy totalmente de acuerdo, los partidos se ven algo desesperados y comienzan a decir una sarta de bobadas, el más claro ejemplo es Germán Martínez de Acción Nacional, que propone implementar programas para la exigencia ciudadana; no se si no entiende que el nulificar la boleta es un movimiento que tiene como fin inmediato hacer un reclamo ante el incumplimiento o falta de ejecución de nuestros representantes, del total desentendimiento de los gobernantes hacia los administrados y la falta de satisfacciones sociales por medio de políticas económicas y sociales ineficientes.

Como sabemos, las reformas al COFIPE podrán efectuarse hasta el 2012 lo cual deja un poco fuera del marco legal las acciones de los anulistas, (aclaro: el voto nulo es absolutamente legal y es legítima la decisión de no votar por ningún partido, está contemplada por la ley) es decir, viendo a futuro me gustaría que si el voto nulo rebasara cierto porcentaje del electorado se tuviera derecho a recurrir a un referéndum o plebiscito para medir el cumplimiento de las demandas sociales y la aceptación del candidato en cargo, si es positiva exigirle que siga así y aún más, pero si las referencias son negativas, revocar el mandato ineficaz de quien esté al frente.

Me queda decir que los partidos políticos de la mano de los medios de comunicación realizaran una campaña en contra del voto nulo y dirán “es un atentado a la democracia, es un retroceso, bla bla bla” lo único que digo es que el anular tu voto comprende cumplir con lo establecido en la Constitución, en el artículo 35, apartado I y III, “son prerrogativas (derechos) del ciudadano: votar en las elecciones y asociarse para tomar parte de forma pacífica en los asuntos políticos del país. Y el 36 constitucional apartado III “obligaciones del ciudadano: Votar en las elecciones populares en los términos que señale la ley.

El voto nulo es derecho y obligación fundamentado en la ley primaria y queda en el criterio personal la decisión de optar por la nulidad o seguir sumergidos en la basura. Conciencia ciudadana es lo que pido.



VOTO NULO
Por: Aurora Hermosillo

Últimamente se ha publicado en los periódicos artículos que se refieren al llamado voto nulo o voto blanco, en la mayoría de ellos habla de críticas al mismo por parte de futuros o actuales representantes.
Los líderes de opinión-la iglesia, partidos políticos- han tomado actitudes de rechazo. Los partidos políticos se han empecinado en culparse unos a otros, buscando quienes son los promotores del mismo haciendo de él una estrategia para las elecciones que se acercan, sin analizar siquiera que es un movimiento autónomo, libre de influencias partidistas y que rechaza esa mediocridad en que los partidos se han visto envueltos; es un voto de conciencia contrario a lo que los partidos promueven (el voto clientelar).
La gente ha decidido anular su voto tiene la plena conciencia de que el sistema partidista tiene una gran deficiencia y esta es que los partidos no gobiernan para la gente, como es principio básico de la democracia, los partidos gobiernan hacía su interior, para el partido, atendiendo fines egoístas y dejando de lado su función de propiciar el bien común.
Nos hemos dado cuenta de que las promesas en campaña son sólo trampolines para llegar al poder, una vez ahí se olvidan de todo promesa o compromiso hecho con la sociedad.
El movimiento de voto nulo ha sido fuertemente criticado por que dicen que no tiene un líder y que por lo tanto no tiene futuro. Los que nos hemos declarado nulistas debemos tener la convicción de seguir exigiendo, no basta con dejar con nuestro voto en las urnas y pensar que nuestra labor como ciudadanos ha terminado, hacer que el movimiento crezca compartiendo con la gente de nuestro entorno las ideas, el conocimiento no sirve si se estanca, tiene que fluir.
Es necesario aclarar que no debemos promover el voto nulo sino el voto de convicción, si está alguien seguro de que con su voto hacia un partido político ayudará a arreglar la situación precaria en que se encuentra México, ese voto es un voto consciente ya que lo que esa persona ejerce esta plenamente convencida de lo que hace, se trata de un voto de convicción.
VOTO NULO SIN ACCIÓN NULA
Por: César Sánchez

En estas próximas elecciones del 5 de Julio se ha generado un movimiento nacional “sui generis”, que se ha encargado de promover el anular el voto como una forma de mostrar el descontento que se tiene hacia el sistema político mexicano, especialmente el de los partidos políticos. A lo largo de la vida de nuestro país han existido diversos movimientos en contra ya sea la figura del presidente o los mismos partidos políticos, como los movimientos de Salvador Nava, Ezequiel Padilla, el PRD (en sus inicios), Huertistas etc., pero el movimiento que se ha estado gestando en estos últimos meses tiene una peculiaridad sobre los demás movimientos, ya que en vez de tomar una vía violenta de manifestar su descontento, se toma un arma que varios habían olvidado y que se encuentra dentro del sistema político mexicano, su talón de Aquiles: el voto.
Esta nueva acción de repudio y malestar intenta canalizar este descontento de ya varios años sobre el gobierno y los partidos políticos a través de la anulación del voto, en vez de elegir al candidato más malo o más guapo, en vez de quedarse sentado viendo la televisión se pide una acción colectiva para anular el voto con una leyenda que al momento de realizar en conteo se muestre un porcentaje de personas que repudian el sistema político mexicano. Muchas personas pensaran o piensan que este tipo de acciones no traerá nada consigo ya que los partidos políticos como el gobierno en turno parecen ser omnipotentes los cuales no tomaran cartas en el asunto y lograran la legitimidad necesaria a través de sus votos duros. Lo más seguro es que este escenario sea el que veamos en las próximas elecciones, es por eso que el voto nulo no debe de verse como una panacea o la última posible solución a nuestros problemas, sino es más bien como una “invitación a la fiesta”, pero que esta fiesta está a punto de comenzar, si se tiene un grupo unido y con una visión clara de sus objetivos será más fácil poder movilizarnos para ejercer presiones cada vez mayores ante los partidos y el gobierno. Después del voto nulo deben venir nuevos formas de expresión que recuerden nuestro descontento ya de no ser así lamentablemente veamos esta nueva organización caer y enterrarse para nunca volver a salir.
En estas próximas elecciones se tiene una excelente oportunidad para poner en prueba nuestro sistema democrático, ya que supuestamente tenemos el derecho de expresar nuestro apoyo o descontento al sistema sin necesidad de la violencia. En el caso de que los votos nulos alcancen un porcentaje elevado de la población y los partidos políticos con ayuda de los poderes fácticos no respondan esta llamada de enojo por parte de la población se demostrara la debilidad de la democracia en México y tendremos los argumentos como el paso previo para poder empezar con las verdaderas acciones para poder modificar este sistema político obsoleto.

Votar Nulo No Es Desperdiciar, Votar Nulo Es Razonar


Por: Canek Ballesteros


Amig@s, estamos viviendo uno de los momentos más significativos de la historia democrático-política del país, me refiero a las elecciones del 5 de julio del 2009, no tanto porque en esta contienda electoral tengamos buenas propuestas, buenos candidatos, NO, la trascendencia de esta elección no está originada por el régimen partidista sino por el pueblo. El próximo 5 de julio mucha gente saldrá a votar y lo hará de una manera que pocas veces se había visto con anterioridad, esta forma a la que me refiero es la razonada.


Durante años le pueblo mexicano voto por el menos peor, el resultado está a la vista, años sumidos en la mediocridad, miseria y corrupción. En los comicios venideros tendremos la oportunidad de mandarle al gobierno un mensaje muy claro: “estamos hartos de ustedes”.


A últimas fechas el IFE y los partidos políticos han emprendido una campaña de desprestigio contra el VOTO NULO, campaña que es por demás inútil, aquí no hay spots que valgan, aquí lo único que valen son las acciones, mismas que han tenido oportunidad de realizar nuestros representantes y por algún extraño motivo no han realizado. Hoy que ven que la avalancha del descontento social se les viene encima tratan de recapitular, algunos como Beatriz Paredes prometen reforma del Estado pero como diría un compañero “ya es demasiado tarde y ya no queremos más promesas”.


Si ninguno de los candidatos convence – como es el caso de estas elecciones- no estamos obligados a votar por alguien y en este escenario estamos en todo nuestro derecho de anular nuestro voto, para eso hay libre albedrio ¿o no?. Así pues no hagamos caso de campañas impulsadas por elites políticas que solo buscan mantener los privilegios que han obtenido, producto de hacer vida partidista.


Que no los engañen el voto nulo no daña al país, el VOTO NULO solo daña y pone en evidencia a la clase política, el VOTO NULO no es un desperdicio; es un voto razonado, consciente y de castigo para el sistema político mexicano, VOTAR NULO no es desperdiciar es razonar y es exigir al gobierno, partidos políticos y demás rémoras un verdadero cambio.



Me vale madre si de reciprocidad se trata, a la nula representatividad le corresponde el “voto nulo”.

Por Viridiana Cadena López.


El tema incómodo para los partidos políticos ante las venideras elecciones del 5 de junio es sin duda la cuestión que se está planteando la ciudadanía acerca del voto nulo.
El voto nulo hay que entenderlo no como un ataque a la democracia como mucho se a dicho en contra de éste, pues lo que se busca es, por el contrario, fortalecer la democracia disfuncional que tenemos hoy en día, es un llamado de atención a nuestros gobernantes para modificar nuestro sistema político mexicano, porque no estoy de acuerdo con que tenemos el gobierno que merecemos y por eso es importante concientizar a las masas en cuestión a que el voto nulo no es una acción tirada a la basura, sino es un voto razonado, un voto que si tiene razón de ser. El voto nulo es una forma de abstencionismo, pero no un abstencionismo pasivo sino activo, un abstencionismo que tiene un objetivo claro que es insertar a la ciudadanía en el juego político, estamos exigiendo mecanismos que logren una efectiva representatividad, pues estamos frente a un gobierno que ya no es cercano a las demandas del pueblo mexicano, estamos viendo a un México por conglomerados, en el que podemos definir claramente la ruptura de la denominada por Gaetano Mosca “Clase política” y un electorado congelado en el recuerdo de los que algún día clamaron su atención para ganar su voto. El sí al voto nulo encierra pues la posibilidad de hacer efectiva la obligación de los gobernantes para representar a los gobernados, y que también de transparencia se le de al pueblo la rendición de cuentas que merece, además la inclusión de la sociedad en general en la esfera de poder político por medio de candidaturas ciudadanas. Se habla también de cómo homogeneizar el movimiento que tiene varias vertientes, una forma sería uniformar la consigna que se va a poner en la boleta al momento de emitir el sufragio, aún no se a logrado esa homogeneidad que se pretende, pero de manera genérica se piensa en dos opciones: poner un enunciado que encierre inconformidad o poner nombres de personajes que nada tienen que ver con la elección, con respecto a esta última se piensa que no es una forma seria de expresar el descontento social, sin embargo también es cierto que es una manera de hacer que forzosamente se cuenten los votos anulados a propósito, pues el nombre del personaje se pondría en el espacio para candidatos independientes y éstos forzosamente se contarían y así se tendría una mayor certeza al momento de medir la intensidad del movimiento pro voto nulo ya pasada la elección. La decisión está en tus manos.

¿Vale la pena votar en 2009?


Por Allan Orozco.


¿Vale la pena votar en 2009?, y hago la pregunta porque precisamente ya han iniciado las precampañas electorales y la clase política mexicana no da señales de estar interesada en otra cosa que no sean los venideros comicios y que, en medio de una crisis económica y de inseguridad, el grueso de la población esperaría un poco más de empatía por parte de los políticos, quienes ya han hecho llamados a “apretarnos el cinturón”, llamados que se vuelven improcedentes cuando las partidas tope autorizadas para cada contendiente a una diputación son de $812 mil pesos, suma que muy probablemente varias familias mexicanas no alcanzan sumando sus ingresos de todo el año, suma que considero podría ser empleada para el equipamiento de escuelas o para un tema que dada la actual coyuntura económica es de fundamental importancia: el campo. Y es que pienso que con $812 mil pesos bien se podría apoyar a un pequeño productor, y que pensando en todos los contendientes a las diputaciones, entonces se podría apoyar a varios pequeños productores; además, esto sería una inversión que ayudaría, aunque sea un poco, a la resolución de dos problemas graves: la crisis económica y la creciente dependencia alimentaria.
Y es que considero tan grande la distancia entre el pueblo mexicano y la clase política que entonces es tal mi decepción y pienso en no salir a las urnas en 2009. Y es que ir a votar en 2009 significaría dar el espaldarazo a los políticos de que su labor me parece adecuada y entonces generaría un círculo vicioso donde yo me la paso quejándome sobre estos “representantes” y sin embargo en las urnas los apruebo. ¿Se siente usted representado por algún partido político? ¿Nosotros los estudiantes encontramos alguna representación en algún partido político? ¿El PRI y su renovación, me incluye a mí en su proyecto? ¿Acción Nacional contempla algún plan para colocarme en algún empleo donde pueda explotar mis contadísimas cualidades? ¿El PRD, chucho en su dirigencia, me ofrece algo? ¿PT y Convergencia, ¿qué?, cobijando a López Obrador, hay algo ahí? ¿El PSD y su improcedente idea de “regular el mercado de las drogas” (y la llamo improcedente porque una medida de esas dimensiones requiere un consenso de naciones, donde el nulo protagonismo de México en la esfera internacional no permitiría que se discutiera), me incluye a mi? Pero el peorsito de todos es sin duda el Verde Ecologista que el otro día llamo a mi casa para pedirme mi aprobación sobre el tema de la pena de muerte y que por solo estar a favor de tan novedosa propuesta y presionar el botón “1” de mi teléfono me haría acreedor a un paquete con ambulancia, descuentos en farmacias y no se que tantas cosas más, cuando, vaya, al Verde yo de plano no le confiaba ni la más inofensiva tós. Y si la respuesta a los planteamientos que expongo allá arriba es “pues ninguno me representa”, entonces la siguiente cuestión sería: ¿Entonces voy a las urnas a anular mi voto? o ¿Mejor me quedo en casa para ahora sí, pasados los tiempos de campaña, disfrutar del fútbol sin la horrorosa interrupción a media jugada de gol?. Acá en México la clase política, las autoridades electorales y aquellos que aspiran al poder ponen poca o nula atención en el tema del abstencionismo, índice que sirve como parámetro para medir el grado de inconformidad social y la crisis de credibilidad de los políticos. Allá en el país vecino, las recientes elecciones reportaron una participación de casi el 80% del electorado. Acá en México, durante las elecciones intermedias, la participación es del 40%, mientras que en las federales aumenta a casi el 60%. El abstencionismo es entonces de importante proporción y sin embargo no pasa nada, vaya, ni se pone en la mesa de discusión el tema para ver qué hacemos. Esto me hace pensar que una opción sería ir a las urnas a poner con el gran crayón “anulado porque ni uno me convence”. Supongo que unas 300 mil actas con la misma leyenda generarían alguna reacción, quizá también no genere nada y las cosas sigan igual. ¿Qué hará usted?.

¿Vale la pena votar en 2009?
(2)


Por Allan Orozco.


El domingo pasado se realizaron en el Distrito Federal, Zacatecas, estado de México y Morelos, las elecciones del PRD para elegir a los candidatos a diputaciones federales, asambleístas en la capital y jefes delegaciones; la contienda electoral estuvo plagada de “irregularidades” que algunos medios de comunicación documentaron y que el mismo presidente nacional del sol azteca, Jesús Ortega minimizó, señalando que fueron irregularidades muy “focalizadas”, posteriormente pidió “no generalizar los hechos”. Salta al recuerdo las pasadas elecciones, también internas al seno de la Revolución Democrática, donde se buscó elegir al dirigente nacional del PRD, contendiendo por Nueva Izquierda Jesús Ortega y por Izquierda Unida Alejandro Encinas; luego de seis meses de disputas y diversas impugnaciones, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación proclamó a Ortega como presidente nacional del PRD, dando al bando de “los chuchos” el poder central de dicho partido. La elección, además de dejar a Ortega en la dirigencia, significó una nueva ruptura entre las diversas tribus aglutinadas en éste partido así como un desprestigio tremendo que arrojó al PRD (también con las acciones de resistencia civil pacífica encabezadas por López Obrador) al tercer lugar en preferencias electorales, luego de que en 2006, el sol azteca se ubicó como la segunda opción en las preferencias electorales.
Apenas hace casi dos meses, aparecieron en la televisión diversos espots electorales, entre ellos uno del PRD que llamaba la atención (además de por su poca visión) porque presentaba a una niña cocinando con el flamante dirigente chucho, un platillo de grotescas proporciones llamado “El nuevo PRD”; entre los ingredientes estaban la honestidad, la tolerancia, el respeto, la transparencia y demás ingredientes faltantes en las despensas políticas mexicanas. Lo acontecido el domingo pasado en la capital, y particularmente en delegaciones como Gustavo A. Madero o Iztapalapa, significa, como apuntó el compañero Ballesteros Ávila (http://sintesisacatlan.blogspot.com/2009/03/la-eleccion-de-la-verguenza.html), la ausencia de una verdadera opción de izquierda en nuestro país, pues el acarreo de votantes, la compra de votos con efectivo o entregando despensas no son más que prácticas realizadas por el PRI. En la actualidad, los principales partidos políticos optan por mecanismos medianamente “distintos” para la selección de candidatos a puestos de elección popular; el tricolor, por ejemplo, acepta (no abiertamente) las trampas y reconoce como ganador a quien realice más trampas, es parte de su lógica; el PAN, consciente de la ausencia de una estructura para seleccionar candidatos opta por elegirlos a “dedazo” (desde la dirigencia nacional, bajo el visto bueno del presidente, otra vieja práctica priista); el PRD, en cambio, busca apegarse a las tesis de la democracia optando así por la elección de candidatos a través del sufragio directo, participando la militancia y simpatizantes no afiliados. La práctica citada anteriormente (la del PRD) parecería en el papel, la mejor, la más apegada a los ideales democráticos, empero, en nuestro país no existe la estructura, ni partidista ni electoral, para poder realizar comicios abiertos al público en general, pues hacerlo de esta forma desemboca en actos como los vistos el domingo pasado, actos que desde ningún punto de vista son “menores” (se le prendió fuego a boletas, se robaron boletas, etecé). Es notorio que al interior de los partidos existen diversas corrientes que buscan perpetuarse en el poder a como de lugar. Es también notoria la colusión de los intereses partidistas al interior de las autoridades electorales (el IFE y el IEDF, por ejemplo). Resulta lamentable que en un país cuya estructura política sea la democracia representativa, se realicen este tipo de actos por demás reprobables y que únicamente terminan por decepcionar al ciudadano consciente, aquel que no se vende ni por 200 ni por 500 pesos. Corresponde a la sociedad organizada elaborar algún tipo de protesta que señale a la clase política (que no está ciega, aunque parezca), la inconformidad de tal o cual sector de la población, acudir a las urnas el cinco de julio sería una vía, anular el voto y escribir en la plantilla alguna frase alusiva a la democracia me salta a la mente. Requeriríamos observadores que dieran fe de que los votos anulados fueron contabilizados.

OTRA OPCION PARA LA ELECCION


Por Annjylian Breyda Gaytán Aguilar.


El Sistema Político sufre de una crisis de racionalidad y de legitimidad, esto es por la mala resolución que andado las instituciones, actores políticos y la cultura política a las demandas de la sociedad.
Esto ha ocasionado que los ciudadanos pierdan la confianza en la clase política, los a orillado a no ejercer su derecho y obligación de votar este 5 de Julio pero esto será tomado como tuvieron otras cosas que hacer y no como protesta ciudadana, la mejor para que sea tomada en cuenta como protesta ciudadana es el VOTO NULO, esto significa asistir a las casillas y poner el la boleta electoral, pero no candidatos independientes, chistosos y tampoco esperanzas marxistas, sino un lema. El VOTO NULO es el inicio de un proyecto a futuro con le cual se hará mas fuerte la democracia y debilitar a la partidocracia, también hacer que nuestras demanda sean resueltas.
Voto nulo, conciencia no cobardía.

Por Miguel Flores.


Para que las personas realicen cualquier cosa u actividad primero necesita un deseo después una acción y que la persona se identifique con la acción y que esa acción produzca determinado efecto derivado de una causa.

En otras palabras las personas desean otra cosa del sistema político actual por causa de la falta de representatividad de la población de los partidos políticos y muchos otros factores que le han sido perjudiciales, la población decide actuar dentro de las instituciones y apegados a sus derechos y obligaciones que establece la constitución política de los estados unidos mexicanos en su articulo 36, esta acción es el voto nulo, millones de mexicanos están identificados con esta forma de expresar su descontento y sobre todo que esas mismas personas esperan que la acción de votar nulo lleve a un efecto, ese efecto esperado es la renovación de los partidos en un ámbito de representatividad de la ciudadanía y buscando el beneficio social.


Es entonces que el sistema partidista debe de reaccionar procesando de manera correcta esta demanda legítima de la sociedad y hacer que los partidos, por efecto de esta protesta incorporen, las demandas de bienestar que exige la ciudadanía mexicana, es entonces que es mentira que el voto nulo sea un voto inútil y de consecuencias obscuras sin futuro y sin razón de ser. Si el sistema de partidos no reacciona de manera que pueda ofrecer nuevas respuestas estará demostrando la negativa a representar el interés público y demostrar descaradamente que responde únicamente a favor de una elite política. Sin embargo la fuerza de empuje y arrastre que el voto nulo representa lograra beneficios para toda la población y no nada más para un sector.


Se dice que es un modelo importado del extranjero por intelectuales que se creen mejores que los demás, la ortodoxia de los partidos piensa ideológicamente que los mexicanos son ignorantes, que no les importa informarse y que es incapaz de emitir un voto de opinión razonado y de conciencia, por lo tanto ¡¡¡una estrategia como esta debe ser importada por que el mexicano es “tonto y cobarde”¡¡¡ cosa que también es mentira.


Es mentira que debilite la democracia, pues uno de los pilares de ésta es la pluralidad y la libertad de expresarse dentro de un ámbito institucional que permite este tipo de declaración pacifica y legitima.


Los ciudadanos mexicanos debemos pensar la forma de hacer valer nuestros intereses y abrir camino en un sistema de partidos monolítico, poco dinámico y nepotista.


Piensa y actúa, voto nulo.

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